8/6/12

MENSAJE DE LOS ANCIANOS DA LA NACIÓN INDIGENAS

Mensaje espiritual a los Estados Unidos de los Ancianos de la Nación Indígenas 

Este mensaje a los Estados Unidos es el resultado del Consejo de la Nación India en el año 2000 de la Conferencia en Duluth, Minnesota. Más de 1.700 mayores de 108 tribus de todo el país asistieron y contribuyeron a las palabras de este mensaje. Piense en sus ancianos mientras usted lee esto.Ellos se unieron, dejando de lado las diferencias tribales y políticas a fin de que usted y sus hijos puedan tener algunas palabras de sabiduría que le ayude en sus vidas. Por favor pase esto a tantas personas como sea posible, tanto nativos como no nativos por igual. Estas son las palabras de nuestros ancianos indígenas, pero los valores expresados puede ser apreciado por toda la humanidad. Una vez que lo ha leído, usted es responsable de ella.

Estas son las esperanzas de los ancianos y los sueños del mundo para volver a crear todos los días.

Un mensaje espiritual a los Estados Unidos


                                                              

Ahora que nos encontramos antes del amanecer de un nuevo milenio, oramos por la supervivencia de Estados Unidos, nuestra supervivencia.

Oramos para que se nos dé la fuerza por el Creador para seguir las huellas de nuestros antepasados para compartir nuestro amor, respeto y compasión por los demás.

Hay bondad en todo y todos, porque el Creador ha puesto un poco de sí mismo en todos nosotros.

Te pedimos perdón por el dolor y el sufrimiento que han causado unos a los otros.

Oramos para que nuestros hijos no repitan nuestros errores.

Oramos para que podamos respetar la diversidad de América, toda vida es sagrada. Cada niño que nace es un don precioso del Creador. Es nuestro deber sagrado abrazar a los niños de todos los ámbitos de la vida, porque somos parte de la misma familia.

Oramos para que los niños honren y respeten a sus mayores, es decir, de donde la sabiduría viene. Este respeto no permitirá que los ancianos sean olvidados.

Todos somos iguales, y cada una tiene su don especial y único para contribuir. Estos valores permiten a nuestros jóvenes convertirse en líderes y trabajadores de nuestra sociedad.

Niños, son nuestro futuro y nuestra esperanza para el pueblo. Póngase de pie y sean corajudos.

Oramos para aprender y usar la sabiduría de todo lo que ha llegado hasta nosotros, para lograr éxitos personales y contribuir a las de los demás. Sólo cuando nuestros jóvenes aprendan a respetar todo podrán ellos evolucionar.

* Tierra

Oramos por el respeto y el amor de la Madre Tierra, porque ella es el fundamento de la supervivencia humana y debemos mantenerla libre de contaminación para aquellos viajen detrás de nosotros.

Proteja su agua, aire, suelo, árboles, bosques, plantas y animales. No se limite a tomar y desperdiciar recursos. Que sea una prioridad para la conservación.

La tierra nos ha sido dada por el Creador para cuidarla, no para poseerla. Si nosotros nos encargamos de la tierra, la tierra se hará cargo de nosotros.

* Unidad

Debemos tener respeto por los demás. Oramos por el compromiso y el comportamiento responsable con el fin de ayudar a los necesitados y darles el apoyo y la amistad.

Ser un ejemplo en la vida que otros pueden seguir, servir a la gente, la comunidad y el país.

Todos debemos esforzarnos por ser los líderes y colaboradores. No sentarse y dejar que otros planeen y hagan todos los pensamientos.

Vamos a unirnos para que podamos tener la fuerza para proteger nuestro futuro. La fuerza viene de trabajar a través de pruebas y tribulaciones.

* Salud

La salud espiritual es la clave para la salud holística. Roguemos tener la disciplina para dar sanos ejemplos que nuestros hijos puedan seguir.

Respetar a todos y a todo en el universo comienza con el respeto propio.

Tómese el tiempo para escuchar y cuidar de su cuerpo y espíritu.

* Familia y Juventud

La familia es importante y preciosa. Siempre hágales saber que son amados. Deje que sus hijos y nietos sepan que siempre estarán allí para amarlos y apoyarlos a ellos y que significan el mundo para ustedes sin importar lo que hagan o digan.

Los niños son de un valor infinito.

Vive lo que enseñas. Los valores espirituales, honestidad, integridad y comienzan en el hogar.

Oramos por los jóvenes. Debemos enseñar a los jóvenes a trabajar juntos y respetar todo lo viviente en nuestra Madre Tierra.

Tenemos que transmitir a las generaciones más jóvenes que la supervivencia de nuestro pueblo se encuentra en la espiritualidad.

* Paz

Oramos para aprender maneras de resolver las diferencias pacíficamente.

Enseñar el respeto por las ideas de otros.

Valorar la honestidad en todos los niveles, desde los niños a los padres, a la comunidad a los gobiernos.

Estaremos felices cuando creamos paz unos con otros.

* A la 7 ª generación

Sobrevivan

Mantengan las esperanzas y sueños

Cuiden de si mismos

Recuerden su espíritu

Sean el uno para al otro

Respeten el coraje

Compartan el conocimiento

Siempre mantenganse en el aprendizaje

Recuerden sus verdaderos valores.


Spiritual Message to America from the Nation's Native Elders

This message to America is the result of the National Indian council on Aging year 2000 Conference in Duluth, Minnesota. More than 1700 elders from 108 tribes across America attended and contributed to the words in this message. Think about your elders as you read this.

They came together, setting aside tribal and political differences in order for you and your children to have some words of wisdom to help you in your lives. Please pass this on to as many people as you can, both Native and nonnative alike. These are the words of our Native elders, but the values expressed can be appreciated by all of humanity.

Once you have read it, you are responsible for it. These are the elders' hopes and dreams for the world you re-create every day.

A Spiritual Message to America

As we stand before the dawn of a new millennium, we pray for America's survival, our survival.

We pray that we will be given strength by the Creator to follow the footsteps of our forefathers to share our love, respect and compassion for one another.

There is good in everyone because the Creator has put a little of Himself in all of us.

We pray for forgiveness for the pain and suffering we have caused one another.

We pray that our children will not repeat our mistakes.

We pray that we can respect the diversity of America; all life is sacred. Every child born is a precious gift of our Creator. It is our sacred trust to embrace children from all walks of life because we are part of the same family.

We pray that children will honor and respect their elders-that is where the wisdom comes from. This respect will not allow forgotten elders.

We are all equal, with each having our own special gift to contribute. These values allow our youth to become leaders and workers in our society.

Children, you are our future and our hope for the people. Stand and be courageous.

We pray to learn and use the wisdom of all that has come before us, to achieve personal successes and to contribute to those of others. Only when our young ones learn respect for everything can they evolve.

Earth

We pray for respect and love of Mother Earth because she is the foundation of human survival and we must keep her pollution-free for those who will travel after us.

Protect her water, air, soil, trees, forests, plants and animals. Do not just take and waste resources. Make it a priority to conserve.

The land is given to us by the Creator to care for, not to own. If we take care of the land, the land will take care of us.

Unity

We should have respect for each other. We pray for commitment and responsible behavior in order to help those in need and to give them support and friendship.

Be an example in life that others may follow; serve people, community and country.

We should all strive to be leaders and contributors. Do not sit back and let others plan and do all the thinking.

Let us unite together so that we may have the strength to protect our future. Strength comes from working through trials and tribulations.

Health

Spiritual health is the key to holistic health. We pray to have the discipline to set healthy examples for our children to follow.

Respecting everyone and everything in the universe starts with self-respect.

Take time to listen and take care of your body and spirit.

Family and Youth

Family is important and precious. Always let them know that they are loved. Let your children and grandchildren know you are always there to love and support them and that they mean the world to you no matter what they do or say.

Children are of infinite value.

Live what you teach. Spiritual values, honesty, and integrity start in the home.

We pray for the youth. We must teach the youth to work together and respect all that is living on our Mother Earth.

We need to convey to our younger generations that the survival of our people lies in spirituality.

Peace

We pray to learn ways to settle differences peacefully.

Teach respect for each other's ideas.

Value honesty on all levels, from children to parents to community to governments.

We will be happy when we create peace with each other.

To the 7th Generation -

Survive -

Keep hopes and dreams -

Take care of yourself -

Remember your spirit -

Be there for each other -

Respect courage -

Share knowledge -

Always keep learning -

Remember your true values

7/6/12

CÓMO CAPTAR LA ENERGÍA DE LOS ÁRBOLES

CÓMO CAPTAR LA ENERGÍA DE LOS ÁRBOLES...

EJERCICIO!!!
Cuando caminamos entre los árboles en un parque o un bosque, podemos llegar a sentir la energía que desprenden. Los celtas creían que cada árbol poseía un espíritu sabio y que sus rostros podían verse en la corteza de sus troncos y sus voces escucharse en el sonido de las hojas moviéndose con el viento.

Los árboles nos ayudan a establecer contacto con el poder de la naturaleza, nos dan herramientas para sanarnos, relajarnos, fortalecernos, cargarnos de energía vital y son portadores de los mensajes de la madre Tierra.

Existen cada vez más personas que han comprobado los beneficios de abrazar los árboles. Al revés que con las personas que al abrazarlas podemos notar pérdidas de energía debido a factores emocionales, con un árbol siempre notaremos que nos carga, nunca que nos descarga.

No olvidemos que todo ser vivo es energía, y al igual que nosotros, los árboles tienen la suya propia, muchas veces entramos en sintonía y sentimos como fluye expresando nuestra sensación de bienestar, tranquilidad, serenidad, etc. Desde aquí queremos compartir la energía que te aporta cada árbol en concreto, porque cada uno tiene una característica, determinada por su especie, velocidad de crecimiento, entorno.



¿CÓMO CAPTAR LA ENERGÍA DE LOS ÁRBOLES?




La energía que emanan los árboles, al igual que la nuestra, es invisible al ojo físico, es lo que llamamos el aura, muy perceptible sensitivamente.
El árbol al igual que las personas está emitiendo vibraciones energéticas constantemente y son perfectamente asimilables por el ser humano, se pueden absorber y podemos beneficiarnos de sus efectos.

Existen dos formas fundamentales de captarla:

* A TRAVÉS DE LA EMANACIÓN ÁURICA DEL ÁRBOL



Su extensión es más o menos grande según las características de cada árbol y su situación ambiental. Bastará penetrar en su radio de acción. Este tipo de energía se absorbe con el simple hecho de pasear por un bosque, conscientemente podemos aumentar su captación regulando nuestra respiración a un ritmo tranquilo y algo profundo.

En la práctica, esto lo podemos hacer:


1. 

Camina entre los árboles y escoge alguno que te llame la atención.

2. 

Acércate a él, obsérvalo y capta su energía, no trates de analizarlo mentalmente o de establecer un vínculo emocional. Sólo nota su tono vibratorio.

3. 

Tócalo al mismo tiempo que cierras los ojos, con tu mano izquierda. Reconoce su fuerza y su influencia en el entorno. Observa si es un árbol solitario o un pastor de árboles que tiene influencia sobre el colectivo. Capta si su energía es curativa, o si es protectora y amorosa, o si es sabia, o si es imponente en todo ese territorio o de cualquier otro tipo. Acepta esa energía sin más y pregúntate si deseas recargarte a ti mismo con esa fuerza.

4. 

Establece contacto con la energía del árbol mediante tu corazón energético. Vacía tu ruido interno, fluye en el amor y escucha al árbol. Capta su espíritu. Preséntate con tu nombre y entra en un espacio donde la comunicación es energética y no sonora. Puedes pedir consejo sobre cualquier situación que necesites, cargarte de energía, relajarte o aceptar su sabiduría.

5. 

Escucha la en tu corazón, da las gracias, levántate y despídete poniendo tu mano derecha sobre su tronco.


* EN CONTACTO DIRECTO CON EL ÁRBOL



Utilizando las manos:


A través de ellas podemos realizar una captación más consciente, son una zona muy sensible a la emisión y captación vibratoria ya que en la palma existen varios puntos de entrada y salida de energía. La posición más conveniente es la de seguir las grietas o fisuras de la corteza en el sentido que las presenta el árbol.

Utilizando la espalda:


La parte central de la espalda, recorriendo la columna vertebral, se encuentra el canal energético principal del cuerpo. Apoyando esta zona en el tronco del árbol absorberemos la energía que emana.


Desde la antigüedad ya se sabe que cada árbol alberga un espíritu que le confiere una fuerza determinada, una energía que le da un poder genuino y exclusivo, según a la clase que pertenezca.


En ocasiones podemos buscar la fuerza del árbol para mitigar el dolor de una enfermedad, para superar las preocupaciones o simplemente para conseguir alcanzar nuestro propio equilibrio. Este intercambio energético no afecta negativamente al árbol, ya que este las transmite a la Madre Tierra y esta las transmuta completamente.

En las técnicas orientales, como el chi-kung, hay una postura que se llama "abrazar el árbol" . Esta posición estática alinea todos los huesos del modo más eficaz posible.



Budha se iluminó bajo una higuera. Jesús estuvo en el monte de los olivos. A los cátaros les gustaban las acacias. Los Druidas preferían la fuerza masculina del roble para usar su sabiduría. Los jóvenes enamorados buscaban el tilo para confiar sus intimidades amorosas porque representaba el vigor de Venus. De cualquier modo existen diferentes clases de árboles y es un ejercicio interesante conocer las diferentes energías que fluyen a través de ellos. Una buena forma de hacerlo es abrazándolos al mismo tiempo que nos hacemos uno con él.

Grupo Meditación TOLETUM

6/6/12

MEDITACIÓN DEL PERDON


SEGUIMOS CON EL PERDÓN....???

MEDITACION DEL PERDON 

En el momento del día que nos dispongamos a meditar, les dejo esta propuesta… una meditación del perdón hacia otras personas y para nosotros mismos… cerramos los ojos, nos protegemos mentalmente o si estamos solos en voz alta pedimos asistencia y protección a nuestros seres de luz, a los ángeles, a nuestro YO SUPERIOR, al Padre, Madre, y también invitamos a nuestro ángel de la guarda… cuando nos sentimos protegidos y cómodos, hacemos esta meditación, o una parecida con nuestras propias palabras, la intención siempre es la misma… EL PERDON!

Cerramos los ojos y vamos a ir tomando una respiración muy profunda...nuevamente tomamos otra respiración profunda, profunda y al Soltar el aire soltamos todo lo que no nos pertenece en este ahora.. Hacemos otra respiración y al soltar el aire soltamos todas las tensiones que estén en nuestro cuerpo...conscientemente las dejamos ir como a nubes que se cruzan en nuestra pantalla mental, si algún pensamiento o emoción aparece también lo dejamos ir...

Ahora, centramos nuestra atención en el latido de nuestro corazón, lo escuchamos, prestamos atención a nuestro ritmo cardíaco, visualizamos como fluye nuestra sangre por todas nuestras venas y arterias, nuestra sangre es la vida...
vemos como del centro de nuestro corazón comienza a salir una hermosa y brillante luz dorada... es la llama de la iluminación, de la sabiduría, de la paz la llama de Dios brillando en nosotros...siente como su luz va llenando todo Tu cuerpo el espacio donde te encuentras se llena he ilumina con esa luz, siente su energía vivificadora, su energía divina.

Llevamos nuestra atención al lado derecho de nuestro corazón, vemos cómo va saliendo una llama de color rosa, un rosa transparente y vivo, esta es la llama del amor divino, la Llama del amor de Dios,...y nos sentimos amados, felices, deseando el bien el sumo bien a todo lo que nos rodea, sentimos el amor dentro y fuera de Nuestro cuerpo, sentimos amor por nosotros mismos, sentimos amor por nuestras familias, por nuestros amigos y por todas las personas que hemos Conocido...incluyendo principalmente aquellas que nos han dañado y nos han dañado, prestamos atención unos momentos en estos seres que somos nosotros mismos en otro estado de conciencia…..Es tan grande y profundo el amor que vamos sintiendo, que Comprendemos por fin el gran amor que siente Dios por nosotros. Nos damos cuenta del Dios interno que está en nosotros y en todo lo que nos rodea, sabemos que todos somos un solo cuerpo y una gran mente.
Podemos sentir por todo nuestro cuerpo, su calidez, su ternura, su gozo, y Nos sentimos grandes, llenos, nos sentimos por fin hermanos de todos los Seres de este bendito planeta...Porque en amor somos UNO, uno con el Padre Que es divinidad absoluta,... es amor, comprensión, dulzura, confianza, y el SUMO BIEN.

Ahora vamos a centrar nuestra atención en el lado izquierdo de nuestro Corazón vemos como poco a poco va saliendo una hermosa llama Color zafiro, rodeada de una aureola blanca cristalina, poco a poco esta Llama azul cristal va llenando todo nuestro cuerpo, cada célula, cada órgano Es bañado con esta luz.
Nos vamos sintiendo más seguros, más protegidos, con fe, poder y Fuerza...este rayo contiene la voluntad de Dios, y nos sentimos poderosos, llenos de vigor, llenos de energía, sentimos que nada malo puede tocarnos, sentimos que podemos luchar contra todo lo que no es del Padre, contra todo Lo que no es divino...porque va creciendo y creciendo nuestra fe, nuestra Fe en Dios, nuestra fe en el prójimo, nuestra fe en nosotros mismos.

Ahora vamos a mezclar estas tres llamas, entrelazándolas, convirtiéndolas en Una sola, en una hermosa llama color violeta.
Esta es la llama de transmutación y cambio, esta es la llama del perdón y Misericordia, esta es la llama que nos libera de todo karma y de todo Error...Siente su calidez recorriendo todo tu cuerpo, siente la poderosa Energía de Dios recorriendo todo tu ser...Y te llena por dentro y vamos a Permitir que esta llama salga y forme frente a nosotros un pilar de luz, con todo el poder cósmico, con todo el poder del amor, de la sabiduría y de La fe.
Ahora hacemos otra respiración profunda y entramos dentro de esta llama Violeta, inhalando esta energía, inhalando la misericordia...perdonándonos A nosotros mismos...Siente como te libera de toda discordia, te libera de todo mal, de todo pasado...y te sientes más liviano, como si flotaras dentro de ella.

Ahora vamos a poner dentro de esta llama violeta, a nuestro papá...visualízalo ...eso Es... y lo vamos a envolver de energía violeta, y lo vamos a abrazar, y lo Vamos a besar, y le vamos a decir con el corazón lleno de amor, que lo Perdonamos, que perdonamos todo reto injusto, toda mirada de enojo y todo daño que sin querer o desear nos dio...y nos sentimos felices, y Lloramos de alegría, porque nos sentimos amados por él, nos sentimos por fin Liberados, nos fundimos en un abrazo con el y nos quedamos así un momento…. Lo dejamos ir sintiendo todavía su amor y la calidez de sus brazos…..

Ahora tomamos de la mano a nuestra mamá, y la envolvemos también en esta llama Violeta, y la abrazamos, y la besamos, y le decimos que la perdonamos, Porque dentro de nosotros sabemos que todo mal o todo bien, lo hizo por nosotros...y vemos como sonríe, como nos abraza llena de felicidad, y nos Dice que nos ama, y nos dice que se siente orgullosa de nosotros. nos fundimos en un abrazo con ella y nos quedamos así un momento…. La dejamos ir sintiendo todavía su amor y la calidez de sus brazos….
.
Ahora ponemos a nuestros hermanos, y también los abrazamos, y les decimos Que los perdonamos, que los amamos y que siempre estaremos a su lado, cuando Nos necesiten, cuando se sientan solos, cuando sientan temor y lo disfracen Con enojo...De ahora en adelante, su enojo lo veremos como miedo, miedo a Que no los queramos, miedo a que no los aceptemos...Y les vamos a decir en Esos momentos, entiendo lo que sientes, entiendo tu miedo, te amo y estoy Dispuesto a escucharte.

Ahora vamos a poner si este casado a tu pareja...si tienes hijos visualízalos También...y los vas a abrazar, y los vas a perdonar, y les vas a pedir perdón, de ahora en adelante serán una gran familia, llena de amor, confianza, respeto, comprensión, llenos de felicidad...formando con la bendición divina del Padre una coraza De luz violeta protectora de toda desarmonía tanto interna como externa, nada puede perturbar la paz y el amor por que nace de lo maravilloso de la creación, y se funden en un gran abrazo sintiéndose un solo ser que late irradiando amor, solo amor…..

Ahora vamos a poner a todos nuestros amigos, a todas las personas que hemos Conocido, a las que te hicieron daño, a las que te hicieron llorar...una a Una las vas abrazando, las vas perdonando, las vas llenando de amor, visualiza a las personas que les has hecho daño, pídeles perdón, diles que lo sientes, que las amas….

Sentimos tanta paz, tanto gozo, tanto amor, y vemos como esta llama va Creciendo y creciendo, cada vez que perdonamos, cada vez que comprendemos Sus miedos y sobre todo curamos nuestros miedos, y nuestro cuerpo se va librando de energías negativas, estancadas y se va limpiando de adentro hacia afuera...
Sentimos la energía y la fuerza que va tomando nuestra hermosa llama violeta, vemos cómo va creciendo y llenando todo este lugar. La seguimos haciendo crecer, y ponemos dentro de ella, a todos los niños del mundo, a todas las mujeres, a todos los hombres, de diferentes Razas y culturas,...y nuestra llama crece y crece y va cubriendo todo Nuestro bendito planeta, liberándolos a todos, llenándolos de amor, transmutación y perdón...cambiando todos sus errores en bendiciones. Y te sientes increíble, y miras al centro del universo y ves como una luz Blanquísima te atrae, te atrae hacia ella, y subes y subes, y cuando te vas Acercando, vas viendo que es Dios Padre, y está sonriendo, satisfecho y Orgulloso de llamarte HIJO.

Ahora ves a tu alrededor como aparecen millones de Ángeles, de todos los Colores...y bailan y se abrazan, felices, porque el hijo de Dios que estaba Perdido, ha aparecido. Tú, tu eres ese hijo tan amado por todos los seres divinos, que esperaron Tanto tiempo.
Y hay fiesta en el cielo, todos los Ángeles te regalan millones de llamas, Millones de energías de toda clase, que caen como lluvia multicolor sobre Ti, y todos los seres humanos, sobre todos los hijos de Dios, sobre todos Los seres vivos...y las plantas florecen, y la vida vuelve a nacer, en todas Partes, y todos los hombres se hacen UNO en unión, en amor, en perdón, en Sabiduría, uno en Dios.

Te sientes tan lleno, tan pleno, por dentro y por fuera, y no quieres que Esto acabe nunca, y tomando de la mano a todos tus hermanos, te arrodillas y Le pides a Dios:
"Amada presencia de Dios, amados arcángeles, amados seres de luz divina, protéjanme, séllenme, envuélvanme , en una gigante esfera de luz, de luz de liberación del fuego del poder cósmico, ...Que esta luz sea eternamente sostenida, y poderosamente activa, y siempre en expansión, alrededor de Todos, trasmutando todas las ataduras humanas, causa, efecto, record y Memoria, en paz, salud y suministro de toda cosa buena que Tu determinaste Que gozara desde el principio.
Que esta luz, restaure a todos los hombres que así lo deseen, que esta luz indique el camino a “Casa” de todos aquellos que han perdido el rumbo y necesitan volver a ella.
Que toque cada corazón de los seres de buena voluntad, que la llama de transmutación, bendiga a Todos nuestros hermanos, te damos gracias Padre porque sabemos que nos has escuchado Y bendecido, gracias por nuestro ángel de la guarda, ese maravilloso Ser de luz que pusiste a nuestro lado, para cuidarnos, protegernos y Guiarnos hacia ti.

Y así... tomamos de la mano a nuestro amado ángel guardián, y vamos Emprendemos el regreso a nuestro SER...sintiéndonos felices, llenos de Paz, transformados ahora y para siempre en seres de amor, de luz, soldados De la llama violeta del perdón.
Regresamos...regresamos...hacemos varias respiraciones profundas, movemos suavemente nuestras articulaciones, damos gracias a todos los seres de luz que nos acompañaron y protegieron en esta meditación, damos gracias a nuestro Ángel de la Guarda que siempre está a nuestro lado sentimos su presencia y le agradecemos… cuando lo sintamos abrimos los ojos dejando que esa sensación de paz, amor y sanación por medio del perdón perduren en nuestro cuerpo.

5/6/12

LA IMPORTANCIA DEL PERDON EN NUESTRAS VIDAS


¿Queréis ser felices un instante?
Vengaos 

¿Queréis ser felices siempre?
Perdonad

(Henri Lacordaire)





¿Sigue estando el perdón de actualidad en nuestro mundo secularizado? No son necesarios largos años escuchando confidencias para comprender la imperiosa necesidad que tenemos de él; porque, en efecto, nadie está libre de he­ridas, como consecuencia de frustraciones, decepciones, problemas, penas de amor, traiciones... Las dificultades de vivir en sociedad se encuentran por doquier: conflictos en las parejas, en las familias, entre amantes separados o personas divorciadas, entre jefes y empleados, entre ami­gos, entre vecinos y entre razas o naciones; y todos tienen algún día necesidad de perdonar para restablecer la paz y seguir viviendo juntos. En la celebración de unas bodas de oro preguntaron a la pareja el secreto de su longevidad conyugal. La esposa respondió: «Después de una pelea, nunca nos hemos ido a dormir sin pedirnos mutuamente perdón».

Para descubrir la plena importancia del perdón en las relaciones humanas, intentemos imaginar cómo sería un mundo sin él. ¿Cuáles serían las graves consecuencias? Estaríamos condenados a elegir una de las cuatro opciones siguientes: perpetuar en nosotros mismos y en los demás el daño sufrido, vivir con el resentimiento, permanecer aferrados al pasado o vengarnos. Examinemos estas op­ciones con mayor detenimiento.

Perpetuar en sí y en los demás el daño sufrido

Cuando lesionan nuestra integridad física, moral o espi­ritual, algo sustancial ocurre en nosotros. Una parte de nuestro ser se ve afectada, lastimada, yo diría que incluso mancillada y violada, como si la maldad del ofensor hu­biese alcanzado nuestro yo íntimo. Nos sentimos inclinados a imitar a nuestro ofensor, como si un virus contagioso nos hubiese contaminado. En virtud de un mimetismo mis­terioso más o menos consciente, tendemos a nuestra vez a mostrarnos malos, no sólo respecto al ofensor, sino tam­bién con nosotros mismos y con los demás. Un hombre que vivía con una mujer que se había divorciado poco tiempo antes me contaba las dificultades que experimen­taba en su vida en común: «A veces —me decía— tengo la impresión de que se desquita conmigo de las tonterías por las que le hizo pasar su marido».

La imitación del agresor es un mecanismo de defensa bien conocido en psicología. Por un reflejo de supervi­vencia, la víctima se identifica con su verdugo. En la magnífica película danesa Pele el conquistador, no con­seguimos explicarnos cómo un niño tan bueno como Pele se divierte azotando a su amigo retrasado mental. Todo se aclara cuando recordamos que Pele no hace más que re­producir en un inocente el comportamiento del mozo de cuadra que le había humillado a latigazos en el pasado. Encontramos el mismo fenómeno en la película biográfica de Lawrence de Arabia, en la que asistimos a un cambio radical del carácter del héroe: después de haber sido tor­turado, se convierte en un ser totalmente distinto; de tener un carácter pacífico y filantrópico, se vuelve agresivo hasta el sadismo. ¿Cuántos agresores sexuales y abusadores vio­lentos no hacen más que repetir las sevicias que ellos mis­mos sufrieron en su juventud? En la terapia familiar es frecuente constatar que en las situaciones de estrés los niños adoptan comportamientos análogos a los de sus padres. Del mismo modo, tenemos ante nosotros ejemplos de naciones que emplean respecto a otros pueblos las mismas tácticas inhumanas que ellas mismas tuvieron que soportar en tiempos de opresión.

No pretendo hablar aquí de la venganza como tal, sino de los reflejos ocultos en el inconsciente individual o colectivo. Por eso, en el perdón no debemos conformamos con no vengarnos, sino que tenemos que atrevernos a llegar hasta la raíz de las tendencias agresivas desviadas para extirparlas de nosotros mismos y detener sus efectos de­vastadores antes de que sea demasiado tarde. Porque tales predisposiciones a la hostilidad y al dominio de los demás corren el riesgo de ser transmitidas de generación en ge­neración, en las familias y en las culturas. Sólo el perdón puede romper estas reacciones en cadena y detener los gestos repetitivos de venganza para transformarlos en ges­tos creadores de vida.

Vivir con un resentimiento constante

Muchas personas sufren por vivir con un perpetuo resen­timiento. Consideremos únicamente el caso de los divor­ciados. Los estudios recientes sobre los efectos a largo plazo del divorcio han mostrado que un elevado número de divorciados, especialmente mujeres, sigue alimentando mucho resentimiento hacia su ex-cónyuge incluso después de quince años de separación. En mi experiencia clínica he podido a menudo comprobar que algunas reacciones emotivas desmesuradas no son más que la reactivación de una herida del pasado mal curada.

Ahora bien, vivir irritado, incluso inconscientemente, exige mucha energía y mantiene en un estrés constante. Entenderemos mejor lo que ocurre si tenemos presente la diferencia entre el resentimiento, que engendra estrés, y la cólera, que no lo hace. Mientras que la cólera es una emoción sana en sí misma que desaparece una vez expre­sada, el resentimiento y la hostilidad se instalan de manera estable como actitud defensiva siempre alerta contra cual­quier ataque real o imaginario. Por consiguiente, quien ha sido dominado y humillado en su infancia determinará no dejarse maltratar nunca más, por lo que estará siempre sobre aviso. Además, tendrá propensión a inventar histo­rias de complots o de posibles ataques contra él. Esta situación interior de tensión sólo podrá solucionarla la cu­ración en profundidad que opera el perdón.

El resentimiento, esa cólera disfrazada que supura de una herida mal curada, tiene también otros efectos nocivos: está en el origen de varias enfermedades psicosomáticas. El estrés creado por el resentimiento puede llegar a afectar al sistema inmunitario, el cual, siempre en estado de alerta, ya no sabe descubrir al enemigo, ya no reconoce los agentes patógenos y llega incluso a atacar órganos sanos, a pesar de estar destinado a protegerlos. Así se explica la génesis de diversas enfermedades, tales como la artritis, la ateroesclerosis, la esclerosis en placas, las enfermedades car­diovasculares, la diabetes... Entre las mejores estrategias defensivas contra los efectos nocivos del resentimiento, Redford (1989: 42)1 recomienda la práctica habitual del perdón en la vida cotidiana.

Carl Simonton, en su libro Guérir envers et contre tous (1982), después de describir las diversas investiga­ciones científicas sobre el vínculo de causalidad entre los estados emotivos «negativos» y la aparición del cáncer, consagra todo un capítulo a demostrar que el perdón es el mejor medio de superar el resentimiento devastador. Con la ayuda de una técnica de imágenes mentales, invita a las personas aquejadas de cáncer a desear el bien a los que les han herido. Quienes han utilizado esa técnica han ex­perimentado una clara disminución de su estrés, e incluso se han sentido capaces de combatir su enfermedad. Es cuando menos sorprendente que un enfoque tan sencillo del perdón haya podido producir efectos tan beneficiosos.


Permanecer aferrado al pasado

La persona que no quiere o no puede perdonar difícilmente logra vivir el momento presente. Se aferra con obstinación al pasado y, por eso mismo, se condena a malograr su presente, además de bloquear su futuro. En la obra de Eugene O'Neill El largo viaje del día hacia la noche, Mary Tyrone se consume dando vueltas sin cesar a un pasado penoso y cerrado al perdón, y llega a ser una carga y una fuente de problemas para los miembros de su familia. Su marido, exasperado, le suplica: «Mary, ¡por amor de Dios, olvida el pasado!». A lo que ella responde: «¿Por qué? ¿Cómo podría? El pasado es el presente, ¿no? Y también el futuro. Todos intentamos salir de él, pero la vida no nos lo permite». Ante su incapacidad de perdonar, su vida se paralizó. El recuerdo del pasado vuelve a exacerbar su antiguo sufrimiento. El momento presente se malogra con cavilaciones inútiles; el tiempo pasa sin felicidad; la posible alegría de las relaciones personales se desvanece. El futuro está cerrado y es amenazador: ya no hay nuevos vínculos afectivos ni nuevos proyectos ni riesgos estimulantes. La vida se ha quedado anclada en el pasado.

Mi experiencia clínica con las personas que están ex­perimentando un duelo por la muerte o la separación de un ser querido me ha probado que el perdón es la piedra de toque que permite verificar si el desapego del ser amado ha alcanzado su término. Después de haber ayudado a la persona a reconocer su herida, a limpiar su universo emo­tivo y a descubrir el sentido de esa herida, la invito a realizar una sesión de perdón: perdón a sí misma, a fin de eliminar cualquier rastro de culpabilización, y perdón al ser querido desaparecido para expulsar cualquier resto de resentimiento causado por la separación. En la dinámica del duelo, el perdón representa una etapa fundamental y decisiva, pues prepara el espíritu para la siguiente fase, la de la herencia, momento en que la persona en duelo re­cupera todo lo que había amado en el otro. Más adelante describo con mayor detalle la etapa de la herencia, así como el ritual que permite recibirla (cf. p. 172).

Vengarse

Las primeras secuelas de la vida sin perdón no ofrecen nada gratificante, como acabamos de comprobar. ¿Y qué ocurre con la venganza?; ¿presenta perspectivas más alen­tadoras? Se trata, sin duda, de la respuesta a la afrenta más instintiva y espontánea; sin embargo, J.M. Pohier (1977: 213) afirma que intentar compensar el propio sufrimiento infligiéndoselo al ofensor supone reconocer que el sufri­miento posee un alcance mágico que dista mucho de tener. No cabe duda de que la imagen del ofensor humillado y sufriendo proporciona al vengador un gozo narcisista; ex­tiende un bálsamo temporal sobre su sufrimiento personal y su humillación; da al ofendido la sensación de ya no estar solo en la desgracia. Pero ¿a qué precio? Es una mínima satisfacción, que no es auténticamente gratificante y carece de creatividad relacional.

La venganza, en cierto modo, es una justicia instintiva que proviene de los dioses primitivos del inconsciente y tiende a restablecer una igualdad basada en el sufrimiento infligido de modo mutuo. En la tradición judaica, la famosa ley del talión «Ojo por ojo y diente por diente» tenía el propósito de reglamentar la venganza; pretendía atenuar las palabras de Lamek, el hijo de Caín, que proclamaba ante sus mujeres: «Por un cardenal mataré a un hombre, a un joven por una cicatriz. Si la venganza de Caín valía por siete, la de Lamek valdrá por setenta y siete» (Gn 4, 23-24). El instinto de venganza ciega al que sucumbe a él. ¿Como es posible evaluar el precio exacto de un su­frimiento para exigir del causante un sufrimiento equiva­lente? De hecho, el ofensor y el ofendido se lanzan a una escalada sin fin en la que cada vez es más difícil juzgar la paridad de los golpes. Pensemos en el ejemplo clásico de la «vendetta» corsa, en la que los asesinatos de inocentes se suceden generación tras generación. Por supuesto, las «vendettas» de nuestras vidas cotidianas son menos sanguinarias, pero no menos perjudiciales para las rela­ciones humanas.




Intentar pagar al ofensor con la misma moneda hace entrar a la víctima y al verdugo en una dialéctica repetitiva. En la danza de las venganzas más que llevar se es llevado. Como un mimo sin libertad, se obedece a los gestos del provocador y se es arrastrado a replicar con acciones aún más envilecedoras. La obsesión de revancha encierra en la espiral de la violencia. Sólo el perdón puede romper el ciclo infernal de la venganza y crear nuevas formas de relaciones humanas.

Cuando se establece un clima de venganza, es fre­cuente olvidar su impacto destructor sobre el entorno en su conjunto. Por ejemplo, conozco una institución escolar donde un conflicto de personalidades entre el director y un profesor degeneró en una batalla campal entre dos fac­ciones del profesorado. El clima de desconfianza y de sospecha se propagó incluso entre el alumnado. El am­biente de trabajo y de aprendizaje se enturbió cada vez más hasta volverse insufrible. Por ello hay que subrayar la primordial importancia de una actitud de perdón entre las personas con autoridad; porque si se dejan arrastrar por su espíritu vengativo, cabe esperar que el conflicto alcance enormes e incontrolables proporciones entre sus subalter­nos.

La satisfacción que proporciona la venganza es bre­vísima y no es capaz de compensar los daños que habrá ocasionado en la red de relaciones humanas. Además, de­sencadena ciclos de violencia difíciles de romper. La ob­sesión revanchista no contribuye en nada a sanar la herida del ofendido; por el contrario, la agrava. Por otra parte, no hay que pensar que la mera decisión de no vengarse es, de por sí, equivalente al perdón. No obstante, es el primer paso importante y decisivo para emprender el ca­mino del mismo.